Pocos analistas han logrado realizar una retrospectiva de la Guerra de Ucrania con tanta claridad como lo ha hecho Michael Kofman en un hilo de Twitter. Sus observaciones no solo iluminan las dinámicas en el campo de batalla, sino que también ofrecen una mirada crítica y sin adornos sobre las estrategias y los resultados que han definido este conflicto. Esto es muy necesario en un panorama repleto de propaganda. A continuación, desglosaremos los puntos clave de su análisis, pero antes de adentrarnos en los detalles, puedes acceder al hilo original de Kofman para un contexto completo:
Retrospectiva de la Guerra de Ucrania
Kofman inicia su análisis con una mirada retrospectiva al 2024, describiendo el año como el más difícil para Ucrania desde la primavera de 2022. Aunque no se materializaron los peores escenarios previstos, el invierno pasado presentó un panorama sombrío para Ucrania debido a la escasez de personal, municiones y la falta de fortificaciones adecuadas. Sin embargo, hacia el verano, se evidenció que un colapso total de las líneas ucranianas era improbable, pese a la caída de Avdiivka y el fallido avance ruso en Kharkiv.
Desafíos de Movilización y Recursos
Kofman señala que, aunque la situación de las municiones mejoró, la movilización ucraniana no mantuvo su impulso inicial. Las tasas de movilización cayeron después del verano, afectando significativamente los niveles de personal, especialmente en unidades de infantería. Las bajas elevadas y el aumento de soldados ausentes sin permiso (AWOL por sus siglas en inglés, un eufemismo de deserción) han complicado aún más la situación. La necesidad de usar personal entrenado en equipo occidental como infantería ha dejado patente la severa escasez de hombres en el frente.
Avances Rusos y Tácticas del Conflicto
A pesar de no lograr avances estratégicos significativos, las fuerzas rusas han incrementado su ritmo de ganancias territoriales, especialmente al sur de Pokrovsk. Las tácticas rusas se han centrado en ataques con pequeños grupos de infantería desmontada y asaltos mecanizados limitados, lo que ha resultado en ganancias incrementales pero no en rupturas operativas. Kofman critica la incapacidad rusa de traducir su ventaja material en éxitos decisivos, debido en parte a la calidad de las fuerzas y la eficacia de las defensas ucranianas apoyadas por drones de reconocimiento y ataque.
Gestión de Fuerzas
Ucrania ha enfrentado desafíos en la gestión de sus fuerzas, incluyendo decisiones que han resultado en la dispersión de unidades nuevas y menos experimentadas. La creación de nuevas brigadas, en lugar de reforzar las existentes, ha sido considerada una estrategia poco efectiva. Además, la falta de entrenamiento básico, problemas de mando y control, y la necesidad de una reestructuración hacia un sistema de cuerpos han sido puntos críticos mencionados por Kofman.
Un ejemplo reciente es el caso de la 155ª Brigada Mecanizada. Esta brigada, estaba destinada a contar con 4.500 soldados, de los cuales aproximadamente la mitad fueron entrenados y equipados por Francia. Sin embargo, su formación se ha visto plagada de problemas.
El periodista ucraniano Yuriy Butusov informó en diciembre que 1.700 soldados habían desertado de la brigada sin siquiera entrar en combate, y que 50 de ellos escaparon mientras aún se encontraban en entrenamiento en Francia. En respuesta a estos acontecimientos, la Oficina Estatal de Investigación de Ucrania ha abierto una investigación por abuso de poder por parte de un oficial militar y deserción.
La legisladora Mariana Bezugla ha comentado recientemente que la brigada ha sido efectivamente desmantelada y sus elementos redistribuidos entre otras unidades, culpando a lo que ella describe como una «falta de coordinación en las estructuras de mando». Criticó duramente las decisiones militares ucranianas, afirmando que «incluso los esfuerzos franceses para especializar la brigada no pudieron salvarla de las malas decisiones de nuestros generales, lo que en última instancia desmanteló la unidad».
Innovación Tecnológica y Realidades sobre el Terreno
Aunque Ucrania ha avanzado en el uso de drones y ha mejorado su defensa aérea cerca del frente, los problemas fundamentales de personal y logística persisten. La narrativa optimista de que Ucrania está desgastando a las fuerzas rusas es atractiva pero, según Kofman, no refleja la realidad en el terreno donde Ucrania sigue perdiendo territorio. Recordemos que las narrativas, tanto de un lado como del otro, se intentan centrar en los indicadores que les son ventajosos. Por ejemplo: relación de pérdidas, con la publicación de vídeos que acentúan el relato; ganancias territoriales, aunque sean a costa de numerosísimas bajas, etc.
Prospectiva para 2025
Para Kofman, sin una corrección de rumbo actual, el conflicto podría seguir una trayectoria desfavorable para Ucrania. La capacidad de ataque a largo alcance de Ucrania ha crecido, pero esto por sí solo no forzará a Rusia a negociar mientras siga avanzando en el frente. Se necesita una estrategia coherente entre Ucrania y Occidente para estabilizar la situación, aumentar los costos para Rusia y preparar un terreno más favorable para negociaciones futuras.

